"Vengo de la costa, donde el sol brilla fuerte, pero mis días eran oscuros. Alguien me maltrató tanto que terminaron partiendo mi colita... pero una gran señora me vio, se conmovió con mi dolor y me reportó. Gracias a ella y a las chicas de Criollos, hoy estoy a salvo. Llegué muy enfermito y me tocó pasar por una cuarentena necesaria para recuperar mis fuerzas. Mi cuerpo aún está sanando, pero mi alma ya empezó a sentir el calor del amor verdadero. Sigo en tratamiento, pero cada día soy más fuerte. ¡Pronto estaré listo para encontrar el hogar que siempre merecí! "