"Fui abandonada en una zona vulnerable de Lenguazque. Probablemente tenía que pelear para sobrevivir. Al principio no me llevaba muy bien con los demás criollos, pero ahora soy súper amiga de todos.
Siempre me ha gustado estar cerca de los humanos, no les tengo miedo, y amo correr y jugar con todos. Estuve un poco enferma, y cuando fuimos al veterinario descubrieron que había sufrido un mal procedimiento en una cirugía de esterilización: mis suturas habían sido hechas con cordones de zapatos. También encontraron algunos tumores, pero gracias a la pronta atención no pasó a mayores.
Hoy estoy sana, feliz y lista para disfrutar de la vida rodeada de amigos y cariño
"